UNA ALMERIENSE DE VISITA EN EL PARLAMENTO EUROPEO, por Mar Verdejo Coto

A veces hay que traspasar fronteras para conseguir ideas y soluciones a los problemas cercanos. Pero, la vuelta, con la mochila llena de ideas, contactos y sobre todo con mucha energía, puede dejarte en estado de shock. Hace una semana, un grupo de mujeres de la Red Ecofeminista visitamos el Parlamento Europeo invitadas por el europarlamentario Daniel Cohn-Bendit, co-presidente del grupo verde. La jornada de trabajo fue muy intensa e interesante, llena de reuniones, en las que pudimos exponer nuestras inquietudes desde el punto de vista de la mujer, conocimos de primera mano el gran entramado y el funcionamiento de las instituciones europeas: cómo se hacen las peticiones, desarrollo de reuniones, agenda de europarlamentarios, etc. En definitiva cómo se cuecen las habas en Europa: ¡y se cuecen de verdad!
¿Somos conscientes de la importancia que tiene disponer de un eurodiputado de nuestro entorno en el lugar dónde se cuece todo? No, no lo somos. En las últimas elecciones europeas allá por el 2009, los datos del Ministerio del Interior nos lo indican. Tan sólo en España hubo un 44,90 por ciento de votantes; 55,10 de abstenciones; 0,62 nulos, y un 1,39 de votos en blanco. La cercanía y la repercusión que tiene la política europea en nuestras vidas es un hecho. Efectivamente, hay que hacer otra Europa distinta a la actual de los mercados, defendiendo un cambio de modelo y una Europa más sostenible y justa, y eso tan solo podemos hacerlo los ciudadanos y las ciudadanas. Las agendas de los diputados están llenas de reuniones, no sólo en la zona parlamentaria, cuidan mucho el tiempo que le dedican a las zonas de dónde provienen, sin perder el contacto con la realidad, cómo se suele decir: “Están a pie de obra”. Pero, ¡ojo!, esto es como todo, también puede que sólo se dediquen a comprar deliciosos bombones por Bruselas. Las agendas políticas son públicas. Es público cómo y cuánto trabajan. Por ejemplo, hay uno que sólo se dedica a temas taurinos, y da charlas de toros por diferentes ciudades europeas. ¡Sí!, efectivamente, para eso destinan el dinero público. Y también, es público lo que votan en el Parlamento. Como curiosidad a destacar, que entre los dos partidos españoles mayoritarios no hay mucha diferencia en lo que votan, aunque aquí se tiren los trastos, se insulten, y vociferen: Son tal para cual a niveles europeos. Así no avanzaremos nunca, siempre iremos de A a B y de B a A, sin salir de esto que llaman “crisis”. Menuda herencia hemos recibido de la Transición.
El trato que recibimos, la acogida y disponibilidad, en esta institución, que puede parecernos muy distante, fue encomiable y operativa. La libertad con la que expusimos nuestras inquietudes y la búsqueda de las soluciones o los foros adecuados para ello es “igualitica” que la que recibimos en nuestras administraciones locales y regionales, que deberían de ser las más cercanas. ¡Cuánto mentecato hay de político y política gestionando en ellas! ¿Cuánto cuesta que nos escuchen a los colectivos, asociaciones, plataformas, y vecinos y vecinas con sus problemas e inquietudes o con sus aportaciones a los problemas? Parecen que son unos “iluminati” que están por encima del bien y del mal, y deberían de recordar que están al servicio de la ciudadanía. Voy a ver si voy y pido cita con algún concejal, alcalde, delegado o consejero, y pierdo el estado de shock en el que me encuentro, porque me la dan antes que la siguiente cita europea, y hemos resuelto los problemas que acechan a nuestra comunidad.

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