NOS ESTÁN ASESINANDO (por Mar Verdejo Coto)

Mar Verdejo, coportavoz de Equo Almería

Mar Verdejo, coportavoz de Equo Almería

La ONU ha dejado claro que España, en materia de violencia de género, actúa de manera indolente en la protección de una mujer víctima de malos tratos y de su hija de siete años. El padre asesinó a su hija en el régimen de visitas a pesar de tener más de treinta denuncias impuestas por la madre, diciendo: “Te voy a hacer daño con lo que más te duele”. Se nos olvida que los menores son víctimas también de la violencia de género, tal y como sugiere el Comité de la ONU. El 1 de agosto entró en vigor el Convenio del Consejo de Europa para prevenir y combatir la violencia contra las mujeres. Es un tratado internacional que se firmó hace tres años, en el que se recalca la pérdida de la custodia a los maltratadores.

La violencia de género es una pandemia que afecta al 22% de las mujeres.El 33% de las europeas (es decir, 62 millones de personas) han sufrido violencia física o sexual, aunque sólo una de cada tres víctimas denuncia las agresiones. Así lo puso de manifiesto un informe de la Agencia de Derechos Fundamentales de la UE (FRA, en sus siglas en inglés), del pasado mes de marzo. En España 955.846 mujeres han denunciado violencia de género desde el 2007, esto supone un 5% de la población femenina y aún así en el último barómetro del CIS de Julio del 2004 la preocupación de la población por la violencia contra la mujer era solo de un 0,2 %, dónde el 50,5% de las entrevistadas son mujeres; e incluso según otro estudio del CIS en el 2012, el 30% de la población tiene conocimiento de algún caso. En Andalucía, en el primer trimestre de este año, hubo 6.537 denuncias por violencia de género, un 4,4 % más que en el 2013. En el presente mes de agosto, 4 mujeres han sido asesinadas en seis días. El mes de agosto se considera “mes de riesgo” así que ¿por qué no se activan las campañas de prevención? Y también me pregunto: ¿qué pasaría si los medios estuvieran concienciados sobre la violencia machista? Los titulares no ayudan a denunciar el feminicidio que estamos sufriendo, hay que recordar que se nos asesina por ser mujeres y se banaliza con titulares como este: “La fallecida rechazó la casa de acogida tras dos agresiones previas de su ex pareja”, leído en EFE, en el que encima parece que se quiere culpar a la víctima de su asesinato. Y cuántas veces leemos: muere, fallece, etc. ¿Tanto cuesta escribir asesinan? Los medios tienen que implicarse denunciando, de manera contundente, los hechos y también en el día a día de las agresiones físicas y sexuales que sufrimos.

¡Matarnos es fácil! Aunque no aceptemos ni accedamos a las presiones ni a los perdones, ni acudamos a las citas y extrememos las precauciones ante los maltratadores. Ante la violencia de género la sociedad debe de adquirir el compromiso de “Tolerancia cero”, con leyes que protejan con contundencia y dedicándole los medios suficientes y adecuados: la educación es la base de todo. Hay que ir dejando de hacerse solo la foto institucional, de poner crespones negros en las tristes banderas y de llenar los medios de discursos aprendidos. La sociedad tiene que implicarse para erradicar esta lacra del machismo, porque el machismo mata, y mata a las mujeres.

8 comentarios

  1. El tono sarcástico del primer mensaje y las insinuaciones ofensivas que hace no tienen cabida en un espacio colectivo, hay que pensar que si este tipo de mensajes pasan la moderación ¿ qué tenemos que hacer el resto? ¿contestamos en el mismo tono? ¿entramos en una dinámica de descalificaciones?. Si no entramos al trapo lo que se crea es una comunicación asimétrica en la que una persona habla como le parece y las otras tienen que controlar y eso no es un funcionamiento horizontal, las normas son las mismas para todo el mundo. Tenemos que cuidar las formas que son la base de la participación que es la base de nuestro proyecto político. Los mensajes que no tengan un tono asertivo que se le devuelvan a la persona para ofrecerle la posibilidad de que los reformule, una cosa es que podamos hablar de todo y otra que se pueda hablar de cualquier manera.

    • Esto no es un foro de debate. Si lo fuera estaríamos de acuerdo contigo en aplicar ciertos criterios o filtros a la hora de dejar pasar algunos mensajes. Pero dado que somos un partido transparente, también debemos dejar que se expresen aquellos que muestran sus discrepancias, con más o menos acierto, con mejores o peores modos. Creemos que eso prima en aras de la libertad de participación. Lo contrario sería contraproducente en un espacio abierto a todos, partidarios y detractores.

  2. En el mismo barómetro del CIS los problemas medioambientales sólo preocupan al 0,2% y eso no significa que no exista la crisis ecológica. Yo sí considero que el medioambiente que es uno de los tres problemas principales de España por razones obvias y que la violencia de género es otro. Ésta última es un indicador del grado de igualdad, madurez y desarrollo ético de una sociedad. Por otro lado a la hora de analizar un problema social debemos ser responsables, no podemos hacer prejuicios a la ligera sin ninguna base. La idea de las denuncias falsas proviene del imaginario colectivo pero carece de ningún tipo de fundamento real. Me quedo con el dato de que el porcentaje de gente que conoce casos de violencia en su entorno próximo es muy inferior al número de denuncias, es decir, que gran parte del problema permanece oculto.

  3. El maltrato es una rueda arquetípica patriarcal que viene de lejos. Y que pasa muchas veces inadvertida por las mismas personas que la inflingen y la reciben porque comienza en la infancia, donde la “socialización” y la “cultura” marca pautas de crianza que potencian “Síndromes de Estocolmo” o “Estrés postraumático” o “trastornos de personalidad múltiple” (por ejemplo).

    En la infancia, somos seres dependientes para nuestra evolución y desarrollo, e instintivamente se buscan lo que en psicología se denomina “caricias” entendiendo como tales la necesidad de que se preste atención.
    Por eso, la infancia, “busca” incluso una bofetada antes que la indiferencia.

    La Mujer ha sido una presencia silenciada, “condenada” a la indiferencia (relegada a espacios no visibles, cosificada, declarada sin alma en momentos donde eso era lo primordial para corroborar su propia existencia, desprovista o dificultada de desarrollo de independencia y autonomía, sin reconocimiento en las actividades que han permitido el sostén de muchas otras actividades, ….), adiestrada y reconducida a adoptar actitudes competitivas para intentar hacerse visible y poder subsistir en un sistema donde la auténtica voz de la mujer no interesa sea escuchada porque es tanto el dolor que se nos caería la cara de vergüenza, al mirarnos al espejo y reconocer la complicidad consciente o inconsciente.

  4. Muy buen artículo, muchas gracias. Recuerdo que no hace mucho el maltrato a las mujeres se veía como algo normalizado, incluso existía una cierta idealización romántica hacia ese tipo de violencia. Hasta los humoristas se permitían frivolizar con el tema y ridiculizar a las mujeres que llamaban a la radio contando “mi marido me pega”. Esa era la solución para ellas, tratar de que alguien las escuchara en alguna parte y buscar una ayuda que nunca llegaba. Ayuda que no llegó a tiempo tampoco para Ana Orantes, pero su caso marcó un antes y un después. Hoy podemos decir con orgullo que los años de silencio y de complicidad con los maltratadores han quedado atrás, que las víctimas no están solas, que vamos a seguir luchando siempre contra la violencia. Y que no nos importa que se nos trate de ofender y desprestigiar por ello, porque estamos dando la cara por esas mujeres que están muchísimo peor, y por todas aquellas que ya no están.

  5. ¿Un 22% de las mujeres sufren maltrato?, claro, claro… ¿No crees que si el maltrato solo preocupa a un 0.2% de la población, es porque la cifra real ni se acerca?, porque sinceramente, si a mi me maltrataran, me preocuparía.

    Y si, el año pasado hubo un millón de denuncias, pero una denuncia no implica que haya un maltrato, aunque no lo creas, no todas las mujeres son seres de luz, hay algunas que son capaces de mentir y poner una denuncia falsa con tal joderle la vida a su marido y/o mejorar sus condiciones de divorcio, más aún en un país que la ley se pasa por alto la presunción de inocencia del denunciado. Y que en caso de demostrarse que la denuncia es falsa, no le pasa absolutamente nada a la denunciante.

    Y si, aunque hayan denuncias falsas, las hay que son verdaderas, y esas merecen todo el apoyo posible por parte de la policía, y el maltratador merece todo el castigo posible, pero eso no excusa que se use la cifra de denuncias como indicador del número de maltratos, cuando es más falsa que un billete de 3€.

    El maltrato a las mujeres es algo despreciable que debe ser perseguido y castigado, y excepto ciertas partes marginales de la sociedad todo el mundo igual, no entiendo porque hay mentir y manipular tanto con el tema, aunque no lo hicierais se seguiría persiguiendo el maltrato.

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