MIL ANIMALES A PUNTO DE MORIR

El cierre del Acuario de Roquetas de Mar por la falta de pago del recibo de la factura de la electricidad puede suponer la muerte de mil animales marinos. EQUO Almería ve en este hecho una muestra más de que una economía que no entiende más que de beneficios ignorando las consecuencias que puede tener sobre la vida de animales, o de personas.

Ahora, todo tipo de peces, diversas especies de tiburones, ven amenazada su vida. Peces llegados desde los puntos más remotos del planeta, que fueron extraídos de sus ecosistemas para servir a la curiosidad de los visitantes.

Una vez más se pone de manifiesto que los acuerdos y las palabras escritas en diversos documentos sirven para poco: el Convenio Internacional de especies Amenazadas -CITES-, las Directivas de la Unión Europea –por las que España por su incumplimiento ha sido sancionada-, la legislación española entre la que se encuentra la Ley 31/2003, de 27 de octubre de 2003, de conservación de la fauna silvestre en los parques zoológicos… son reiteradamente incumplidas.

Para EQUO Almería, lo que ahora realmente importa es salvar a los animales que se ven afectados y que además sean atendidos en sus necesidades. Según Mar Verdejo, coportavoz provincial de EQUO Almería, “ya que estos animales están aquí puedan ser de utilidad para que los niños y niñas, y la ciudadanía en general conozca la biodiversidad de nuestros mares, concienciándose de la necesidad de conservarla, siendo además de un importante recurso no solo educativo sino también turístico. Desde EQUO consideramos que la mejor decisión sería que la autoridad municipal asumiera la gestión del Acuario y que pudiera en marcha una comisión de participación ciudadana que realizara un permanente seguimiento de su buen funcionamiento”.

Al mismo tiempo, señala Juan Sebastián Fernández, coportavoz provincial, “sería una herramienta idónea al servicio de la investigación de la mano de la Universidad de Almería y otras entidades relacionadas con el mundo marino, ayudando también a la formación de profesionales. Adoptar una decidida apuesta por la vida por parte de las autoridades sería una correa de transmisión para ilusionar a los vecinos y vecinas de Roquetas que asumirían el Acuario como realmente suyo, defendiéndolo y ayudando en su conservación”.

Un comentario

  1. Ahora no pueden dejarlos morir, los sacaron de su habitad y alguien debe hacerse cargo de pagar esas facturas, y porque no el Estado? Espero que lo consigáis, saludos.

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