LAS MUJERES LUCHAMOS POR NUESTRA LIBERTAD (por Mar Verdejo Coto)

Foto Mar VerdejoCuando llega el mes de marzo, me pregunto si hay mucho que celebrar, el por qué nos felicitan, el por qué nos visibilizan más: ¿es que el resto del año las mujeres no existimos?, ¿no trabajamos?, ¿no escribimos?. Como dice la artista Ouka Leele en un debate en sus redes sociales sobre el mes de Marzo: “Las mujeres no somos monos de feria, somos personas, profesionales normales y no solo habitantes excepcionales en el mes de marzo: ¿no es mejor participar en todo todos los días y todos los meses?”. Es el mes de maquillar las políticas de igualdad, de invitarnos a la vida cotidiana de debates, tertulias, foros, conferencias, ciclos, exposiciones, encuestas, etc. “Reconocer nuestra propia invisibilidad significa encontrar por fin el camino hacia la visibilidad”, apunta la poeta Mitsuye Yamada. Es el mes de visualizarnos, el de prestarnos atención mediatizada, aunque el resto del año seguimos sufriendo violencia machista y discriminación de género.

La Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA) presenta una encuesta de terror: un tercio de las mujeres europeas sufre la violencia machista. Los datos en España son bajos si lo comparamos al resto de los países porque la mayoría que hemos sufrido la violencia machista la silenciamos. Alicia Puleo, filósofa y reconocida ecofeminista, apunta un dato interesante sobre por qué el porcentaje es  mayor en los Países Nórdicos, que disfrutan de más políticas de igualdad: “En ellos las mujeres son capaces de detectar mejor la violencia de género y por eso los porcentajes de la encuesta suben”. Desde la Red EQUO de Mujeres, nos unimos a la denuncia y condena de esta violencia, máxima expresión de la violación de los derechos humanos, y que discrimina y niega a la mujer la oportunidad de participar, de igual a igual, en cualquier ámbito social. En palabras de la economista Bárbara Ward: “Una de las mayores fuerzas que mueven el mundo en nuestra época es la revolución de la igualdad” por lo que hay que seguir avanzando en la construcción de una sociedad más justa, libre y solidaria, trabajando desde todos los ámbitos: educativo, político, económico, cultural, etc. Tenemos que aprender a detectar también, como apunta la Red Ecofeminista, la violencia de baja intensidad como: agresiones verbales, opiniones sobre el aspecto o la vida de una sin haber pedido opinión, dificultad de acceso a ciertos puestos, mayor atención y dedicación a las tareas domésticas, minusvaloración, etc. Decía la antropóloga e investigadora Marcela Lagarde: “La violencia de género es un mecanismo político cuyo fin es mantener a las mujeres en desventaja y desigualdad en el mundo, y en sus relaciones con los hombres; permite excluir a las mujeres del acceso a los bienes, recursos y oportunidades; contribuye a desvalorizarlas, denigrarlas y amedrentarlas, por tanto se produce el dominio patriarcal”.

No hay nada que celebrar el día 8 de marzo pero sí mucho por lo que luchar: las mujeres luchamos por nuestra libertad: ¿participaremos mujeres y hombres igualitariamente por esta lucha?

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