EL CORTIJO DE LA VERGÜENZA (por Mar Verdejo Coto)

No es la única, pero el Cortijo del Fraile es una de las vergüenzas más sangrantes de la cultura y patrimonio almerienses. La desidia, menosprecio e ineptitud por parte de las diferentes administraciones y dejadez de gestores que estaban llamados a cuidarlo y protegerlo, y que no lo hicieron. Más de 30 años de reivindicaciones, reuniones y palabras llevadas por el viento han hecho que el Cortijo esté en situación de “ruina”. Una cosa sí tenemos clara los almerienses: si el Cortijo hubiera estado en Sevilla, llevaría 30 años de museo.
Como una bocanada de aire ha llegado una sentencia, en la que se pide al Ayuntamiento de Níjar adopte medidas con “urgencia” para conservar y recuperar el Cortijo. El Ayuntamiento piensa recurrir, y sería un gran error político, porque les dejaría con “el culo al aire”. Una vez más, la justicia se muestra lenta y desesperante. La situación del inmueble es tan apremiante que los gestores deberían de dejarse de recursos, si de verdad quieren solucionar este asunto de una vez por todas, que se sienten Junta de Andalucía y Ayuntamiento de Níjar con la empresa propietaria, y que salgan con hechos. Ya no es tiempo de intenciones ni palabras. La torre, se mantiene erguida con la dignidad de la que han carecido los múltiples responsables en esta más que larga historia. No es hora de reproches, sino de acciones. Enhorabuena a todos y todas los que han puesto su granito de arena, pero es otro pequeño paso en una carrera contrarreloj que se hace ya agónica para el edificio. Hay medidas cautelares por medio, sanciones a los propietarios, etc. Sólo son tiritas en la herida mortal.
Las reivindicaciones han sido un grito en toda la provincia, en el Municipio de Níjar, y desde el propio Parque Natural Cabo de Gata-Níjar. Más allá de nuestra provincia, tenemos de ejemplo el documental de Lola Guerrero: “El crimen de la novia”. Y a nivel internacional no es raro encontrar artículos en diferentes medios y blogs. La clave de la resistencia ha sido que diferentes colectivos y personas anónimas se han ido uniendo a los manifiestos; los medios de comunicación han ido todos a una, haciendo suya la lucha; y no se ha tirado la toalla nunca. Ha sido cuestión de resistencia pacífica ciudadana, de creatividad en las acciones, como el audiovisual de la “Nana del Caballo Grande” que se grabó hace casi un año con más de 400 extras vestidos de negro, dando un abrazo simbólico al inmueble. No miren para otro lado. No nos desprecien más, no repudien nuestra historia, ni nuestro legado. Ya estamos más que hartos que nos apacigüen cada cuatro años con encantos de serpientes. Nosotros seguimos vigilantes ante la grave situación en la que se encuentra el patrimonio de nuestra tierra, y seguiremos con nuestras denuncias cívicas masivas.

Hay mucho escrito, hablado y documentado; palabras e intenciones que se las ha llevado el viento en esta tierra reinada por Eolo. Del último manifiesto saco este extracto: “El Cortijo del Fraile es un conjunto arquitectónico importante, definitorio del paisaje al que se adapta y con el que se dialoga, y eleva el concepto de arquitectura popular a la dimensión de monumento por la ambición de sus proporciones, el diseño y belleza de algunas de sus partes, la armonía del conjunto y los avatares de su historia“. Y creo que no necesitan más palabras ni conocimientos para la reunión, tan sólo que lleven guardadas en el bolsillo las palabras de Federico García Lorca: “Cultura, porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz“.

2 comentarios

  1. Mar Verdejo Coto

    Gracias Carmen por tus palabras. Somos lo que somos por nuestra historia,incluidos sus claroscuros. Seguiremos reivindicando también desde la palabra. Un abrazo

  2. Mar, ¡delicioso!
    Sin tiempo apenas entre las tareas cotidianas he querido leerlo despacio por aquello de comprobar como van mis paisajes ( los de mi niñez) y compruebo a través de tus palabras que las disputas en las que hay que enzarzarse para conseguir un pequeño triunfo empalidecen con el tiempo como casi siempre por las desidias, las otras urgencias que no nos dejan reposo…en fin.
    La historia del cortijo no es que sea como para sentirse orgulloso de lo que allí pasó como consecuencia de esa oscura mentalidad rural y campesina de lo que muchas veces llamamos “la España profunda” que tan bien retrató Federico G. Lorca en obras como “Bodas de Sangre” ” La casa de Bernarda Alba”…y el resto de su magnífico repertorio, o, como lo que apreció Juan Goytisolo cuando paseó por esos campos de Níjar. Pero bueno, como herederos que somos de esa historia, deberíamos haber conseguido ya, eso que reivindicas con tanta gracia poética.
    No dejes de hacerlo, que seguiremos disfrutándote.

No se admiten más comentarios