Declaración en el Día Mundial de las Aves

Las aves migratorias celebran su día mundial, el 14 de mayo, aunque entre ellas se miran y comentan que poco hay que celebrar.

Desde el 2006 se viene desarrollando la que es la mayor campaña de concienciación ciudadana para la defensa y conservación de las aves migratorias del mundo, fruto de la iniciativa de diferentes organismos, ONGs e instituciones como el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente PNUMA.

Cada año las aves migratorias se desplazan del hemisferio norte al sur y viceversa, por motivos de reproducción y alimentación, llegando a recorrer algunas especies sin paradas 11.000 km como ocurre con la “Aguja colipinta” que viaja desde Alaska hasta Nueva Zelanda, llegando a consumir el 55% del peso corporal.

Algunas aves recorren distancias de hasta 22.000 kms en un viaje que puede durar hasta 3 meses como ocurrió con un “Charrán ártico” que iba anillado; aunque las migraciones a mayores distancias está en torno a los 14.000 kms como lo hacen las “Pardelas” de las islas Malvinas. Hay además otras migraciones más cortas de aves que se desplazan en altitud de la montaña al prado, otras realizan migraciones debido a la pluviosidad en el trópico…

La mayor parte de las especies migran realizando desplazamientos más o menos importantes en alguna época del año, el caso es que estos viajes necesitan para su buen desarrollo áreas de descanso y alimento, que van reduciéndose año tras año, el cambio de uso de la tierra, la pérdida de humedales y sotos fluviales, a las que se unen otras amenazas como la caza y la captura indiscriminada en los pasos migratorios, infraestructuras como cableados y torres de telefonía o plantas eólicas, el cambio climático, contaminación química, etc., etc…

Las pérdidas de aves que mueren por causa humana en los periodos migratorios se cuentan por varias decenas de millones de ejemplares al año, siendo dicha situación uno de los grandes agujeros negros de la pérdida de biodiversidad en el mundo y que por tanto pone en peligro la vida en el planeta al romperse la cadena natural mediante la extinción de muchas especies.

Las aves no entienden de fronteras y cada vez que cruzan una se encuentran con un abanico de amenazas o de medidas de conservación muy distintas por lo que es necesario que los gobiernos realicen un esfuerzo en poner en marcha convenios y medidas que resuelvan las graves amenazas que padecen, pero sobre todo lo que se necesita es que dichas medidas que se aprueban sean aplicadas correctamente.

Si queremos que haya futuro para las aves migratorias es necesario sobre todo la complicidad de la sociedad, de cada persona, incidiendo en su entorno, conociendo y respetando los espacios naturales que nos rodean, ayudando en su conservación, proponiendo medidas y participando en la gestión.

Almería es una plataforma muy importante en los corredores migratorios, y de la ciudadanía almeriense depende que siga siendo así, unamos nuestras manos por el Paraje Natural de Punta Entinas Sabinar, la Reserva Natural de las Albuferas de Adra, el Parque Natural de Cabo de Gata, los humedales de Pulpí o Vera, y tantos otros espacios naturales, protegidos o no, que todavía nos quedan.

Comentarios cerrados.